Hablar de In Flames es hablar de la arquitectura del metal europeo. Surgidos en la fría Suecia de principios de los 90, la banda no solo ayudó a fundar el Death Metal Melódico, sino que tuvo la osadía de evolucionar cuando el género se sentía estancado. Hoy, con más de tres décadas de historia, los liderados por Anders Fridén y Björn Gelotte atraviesan un renacimiento creativo que los mantiene en la cima de los carteles internacionales.
n Flames aterriza en Chile este 2026, no estamos hablando de una visita más, sino del regreso de los arquitectos del sonido de Gotemburgo en su mejor estado de forma en décadas.

Aquí tienes las 5 razones fundamentales para estar en el mosh:
1. El «Renacimiento» Sonoro
Tras años de experimentación que dividieron a los fans, su último material ha sido aclamado como el equilibrio perfecto. Escuchar temas nuevos como «State of Slow Decay» junto a los clásicos es presenciar a una banda que recuperó la agresividad y el riff afilado de los 90, pero con la producción impecable del metal moderno.
2. La Dupla de Guitarras: Gelotte y Broderick
Ver a Björn Gelotte junto a Chris Broderick (ex-Megadeth) es un lujo técnico. La incorporación de Broderick le ha devuelto a la banda un virtuosismo en los solos y una precisión que eleva las canciones antiguas a un nivel de ejecución superior. Es, posiblemente, la alineación más sólida que han tenido en su historia.

3. Un Setlist para todas las Generaciones
In Flames ha entendido su legado. Sus shows actuales son un viaje cronológico: desde la crudeza de The Jester Race y Whoracle, pasando por los himnos alternativos de Reroute to Remain, hasta su faceta más melódica actual. Es un concierto donde el fan «old school» y el nuevo conviven en perfecta sintonía.
4. La Intensidad del Público Chileno 🇨🇱
Anders Fridén lo ha dicho en repetidas ocasiones: el público chileno es de los más ruidosos del mundo. La conexión que se genera cuando miles de personas corean las melodías de guitarra de «Only for the Weak» o «Cloud Connected» crea una atmósfera eléctrica que la propia banda retroalimenta con una entrega total sobre el escenario.
5. Vigencia y Energía en Vivo
A diferencia de otras bandas de su generación que dependen de la nostalgia, In Flames suena hoy más pesado y vital que hace diez años. La voz de Anders ha alcanzado una madurez increíble, logrando matices limpios sin perder ese growl desgarrador que los hizo famosos. Es una clase magistral de cómo envejecer con dignidad y potencia en el metal.
Por: M.X.
