Existen jornadas en que el punk rock reafirma su vigencia sin recurrir a trucos ni nostalgias impostadas. El vertiginoso despliegue de los estadounidenses Authority Zero y los referentes suecos del skate punk No Fun At All en la Sala Metrónomo se convirtió en un auténtico examen de resistencia física, dinamismo acelerado y contundencia sonora.

Authority Zero:Encargados de encender los motores, los oriundos de Arizona ratificaron por qué sostienen tres décadas como uno de los nombres más sólidos y versátiles del circuito. Desde los primeros compases, Jason DeVore exhibió un carisma arrollador junto a un registro vocal impecable, enganchando de inmediato con un público que rápidamente armó las primeras rondas en la cancha.

El conjunto descargó un repertorio sin tregua donde el punk melódico de alta velocidad se entrelazó con los frenéticos compases ska y reggae que marcan su sello. Piezas fundamentales y potentes cortes de su discografía reciente —como «A Passage in Time», «One Reason» y «Overview»— detonaron coros multitudinarios. DeVore buscó constantemente la cercanía con la multitud, manteniendo la tensión al máximo y dejando el recinto al punto de la ebullición para el plato fuerte.

No Fun At All: Precisión Escandinava y la Esencia del Punk Veloz
Con la atmósfera encendida, No Fun At All irrumpió en escena para dictar una lección magistral de punk rock europeo. Leales a la corriente de sonido veloz, melódico y afilado que definió la época dorada de casas discográficas como Burning Heart, los suecos repasaron sus mayores emblemas con una intensidad aplastante.
Liderados por la inconfundible interpretación de Ingemar Jansson, la banda ofreció una ráfaga incesante de clásicos. Himnos decisivos como «Beat ‘Em Down», «In a Rhyme», «Stranded» y «Master Celebrator» hicieron retumbar la estructura del lugar. La masa de asistentes respondió con un flujo constante de crowdsurfing, saltos desde el escenario y un pogo colectivo que jamás bajó los decibelios.

Una cita memorable donde dos referentes internacionales del punk rock fusionaron a la perfección la frescura multicultural de Arizona con la exactitud rítmica de Suecia. Una jornada redonda de distorsión, energía y hermandad que dejó en evidencia que el género mantiene intacta su fuerza en el circuito local.
reportaje por: xpandax
Fotografias: Cristian Porras.



