Llegando a Nantes
En el oeste de Francia se encuentra Nantes, una ciudad con un importante legado histórico. Antigua capital del Ducado de Bretaña, conserva gran parte de su patrimonio medieval y renacentista, con el imponente Castillo de los Duques de Bretaña como uno de sus principales símbolos. Atravesada por el río Loira y el río Erdre, la ciudad se desarrolló en torno a un entramado de islas y canales que le otorgan un carácter único y la convierten en uno de los destinos más atractivos del oeste francés.

Pero durante la semana de Hellfest, Nantes cambia completamente de ambiente. Apenas bajas del avión ya comienzas a sentir que el festival está muy cerca. En el aeropuerto destacan los paneles de bienvenida de Hellfest y una enorme guitarra negra con el logotipo del festival, que recibe a los asistentes desde su llegada. Aunque el festival se celebra en Clisson, toda la ciudad parece sumarse a la celebración. En las tiendas suena metal, en la estación de trenes se vende merchandising oficial y es imposible no cruzarse con personas vistiendo camisetas de Iron Maiden, Anthrax o del propio Hellfest.
Si buscas alojamiento, Nantes es una excelente alternativa. La oferta hotelera es mucho más amplia que en Clisson, los precios suelen ser más accesibles y la conexión con el festival está muy bien organizada.

Camino a Clisson
Desde la estación central de Nantes solo hay que tomar un tren con destino a Clisson. Durante Hellfest existe un billete especial de 5 euros, una opción muy recomendable, ya que la tarifa habitual es más elevada. Todo está perfectamente señalizado, desde los andenes hasta los enormes carteles de Hellfest que indican el camino hacia el tren.
El trayecto dura aproximadamente 28 minutos, pero la sensación es que el festival ya comenzó. Cada vagón se llena de fanáticos del metal, el punk y el hardcore llegados desde distintos países. Las conversaciones giran en torno a las bandas del día, los escenarios y los conciertos imperdibles, mientras la ansiedad aumenta a medida que el tren se acerca a Clisson.
Si buscas una opción más cómoda, también puedes tomar un Uber o un taxi, cuyo valor suele oscilar entre 35 y 40 euros. Si viajan dos o más personas, muchas veces termina costando prácticamente lo mismo que combinar el transporte urbano hasta la estación, el tren y el traslado final hasta el recinto. Además, tiene la ventaja de dejarte directamente en la entrada del festival, evitando transbordos y largas caminatas bajo el sol.
Otro punto a favor es la organización del transporte. Durante los días del festival circulan trenes prácticamente durante toda la jornada y hasta cerca de las 3:30 de la madrugada, permitiendo regresar a Nantes sin mayores complicaciones una vez terminan los conciertos.
Llegando al festival
Una vez en Clisson existen varias formas de llegar al recinto: taxi, bicicleta, lanzaderas o simplemente caminando. En nuestro caso, optamos por tomar un transfer, una alternativa rápida y muy cómoda que nos dejó a pocos minutos de la entrada principal.
Cuando por fin aparece la enorme guitarra que marca la entrada de Hellfest, entiendes por qué este festival tiene la fama que tiene. Cruzar esas puertas después de tantos meses de espera es un momento especial para cualquier fanático del rock y el metal. Desde ese instante, solo queda una cosa: disfrutar de cuatro días de música junto a algunas de las bandas más importantes del mundo.
Antes de entrar al recinto aparece la icónica guitarra de Hellfest, uno de los lugares más fotografiados por los asistentes y un símbolo del festival desde sus primeras ediciones. A pocos metros ya comienzas a darte cuenta de que aquí todo está pensado hasta el último detalle. Las casetas de información tienen forma de pedales de guitarra y, a diferencia de la mayoría de los festivales, gran parte de la infraestructura fue construida para permanecer en el lugar durante todo el año. No son estructuras temporales; forman parte de la identidad de Hellfest, algo que personalmente me llamó mucho la atención.
Este año, además, la entrada estuvo marcada por un momento muy especial. Junto al acceso principal se instaló una estatua en homenaje a Ozzy Osbourne, un tributo que, tras el reciente fallecimiento del «Príncipe de las Tinieblas», adquirió un significado aún más emotivo para miles de fanáticos que se detenían unos segundos antes de ingresar al recinto.

A la izquierda se encuentra el acceso principal para el público y, a la derecha, la entrada destinada a prensa y zona VIP, marcada por una enorme estructura con forma de amplificador Marshall. Al ingresar, nos recibió una fuente coronada por una gigantesca calavera y, más adelante, otra inspirada en una piscina de sangre custodiada por imponentes guardianes. Todo mantiene la estética característica de Hellfest, donde cada rincón está cuidadosamente ambientado.
La zona de prensa y VIP cuenta con bares, restaurantes y áreas de descanso exclusivas. La comida tiene una muy buena relación entre calidad y precio, pero lo que más destaco fue el ambiente. Fotógrafos, periodistas, miembros de las bandas y personal de la organización compartían el mismo espacio en un ambiente muy cercano y relajado.

Nuestra siguiente parada fue el Sanctuary, la enorme tienda oficial de merchandising. El primer día las filas superaban fácilmente las tres horas de espera; el segundo bajaron a cerca de una hora y media y el domingo rondaban los treinta minutos. Como recomendación, si ya sabes lo que quieres comprar, lo mejor es reservarlo con anticipación a través de la tienda online de Hellfest. De lo contrario, puedes terminar perdiéndote uno o incluso dos conciertos esperando para entrar.
Al salir del Sanctuary aparece por primera vez la verdadera magnitud del festival. Frente a nosotros se levantaban los dos Main Stage y, hacia la derecha, los escenarios Altar y Temple, dedicados a los sonidos más extremos del metal. Todo el recinto está perfectamente distribuido, con numerosos bares, puntos de hidratación y zonas de descanso que resultan fundamentales durante jornadas donde las temperaturas rozan los 40 grados.
Con el mapa ya claro y la cámara lista, era momento de comenzar lo que realmente habíamos venido a hacer: recorrer escenario por escenario y vivir cuatro días de algunos de los mejores conciertos del año.
Jueves 18

Satanic Surfers
La primera parada en la Warzone fue Satanic Surfers, la histórica banda sueca de punk rock melódico que demostró desde el primer minuto por qué sigue siendo una referencia del género. Con 39 °C de temperatura, el calor comenzaba a pasar factura, pero eso no impidió que Rodrigo Alfaro mantuviera una conexión constante con el público, alentándolo durante todo el concierto.
La banda repasó varios de sus clásicos, entre ellos Catch My Breath, Puppet, Hero of Our Time y Head Under Water, consiguiendo una excelente respuesta de los asistentes. A nivel técnico ofrecieron una presentación muy sólida, con muy pocos errores y un sonido impecable. Quizás hubo pocas improvisaciones, pero la energía y la precisión hicieron que el concierto funcionara de principio a fin. Eso sí, las altas temperaturas se hicieron notar y, por momentos, el público comenzaba a fatigarse más rápido de lo habitual.
Temas destacados: Catch My Breath, Puppet, Hero of Our Time y Head Under Water.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Mikkey Dee With Friends
Desde la Warzone corrimos hasta el Mainstage 2 para ver Mikkey Dee With Friends, uno de los conciertos más nostálgicos de toda la jornada. Más que un simple homenaje, fue una verdadera celebración del legado de Motörhead y de Lemmy Kilmister, con un repertorio que hizo cantar a miles de personas desde el primer acorde.
Mikkey Dee se mostró visiblemente emocionado durante toda la presentación. En varios momentos se le veía disfrutando al ver cómo el público coreaba cada canción, demostrando que la música de Motörhead sigue más viva que nunca. La conexión entre la banda y los asistentes fue total, convirtiendo el concierto en uno de esos momentos especiales que solo se viven en festivales como Hellfest.
El sonido fue impecable y la energía se mantuvo de principio a fin. Clásicos como Ace of Spades, Overkill y Killed by Death desataron una enorme respuesta del público, que por algunos minutos hizo sentir que Lemmy seguía presente sobre el escenario.
Temas destacados: Ace of Spades, Overkill, Killed by Death y Bomber.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Shelter
Luego nos devolvimos a la Warzone para ver el regreso de Shelter, liderado por Ray Cappo, en uno de los momentos más esperados para los seguidores del hardcore de los años 90. La banda abrió con Message of the Bhagavat, desatando de inmediato la euforia del público.
Considerados los fundadores del Krishnacore, Shelter ofreció mucho más que un concierto de hardcore. Desde el primer minuto, Ray Cappo creó una conexión muy cercana con el público, hablando sobre la empatía y los problemas del mundo actual. Uno de los momentos más especiales llegó cuando bajó del escenario para interpretar Mantra junto a los asistentes.
A pesar de los cerca de 39 °C, la intensidad nunca bajó. John Porcell recorrió el escenario constantemente, animando al público y manteniendo la energía durante todo el show. Fue uno de esos conciertos donde la conexión con la gente terminó siendo tan importante como la música.
Temas destacados: Message of the Bhagavat, Mantra, Here We Go y Civilized Man.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Lagwagon
Después de refrescarnos unos minutos en Hellfresh, una zona con rociadores de agua que fue un verdadero alivio bajo los casi 39 °C, regresamos a la Warzone para ver a Lagwagon.
Con casi 40 años de trayectoria, la banda demostró por qué sigue siendo una de las grandes referencias del skate punk y el punk melódico. Desde el primer tema la velocidad no bajó en ningún momento. Joey Cape mantuvo una muy buena conexión con el público, alternando pasajes melódicos con la energía característica del grupo, mientras la Warzone respondía con circle pits, saltos y coros prácticamente durante todo el concierto.
Uno de los aspectos que más me sorprendió fue el sonido. A pesar de la velocidad de las canciones, todo se escuchaba muy limpio, permitiendo apreciar perfectamente las guitarras y las armonías vocales. Esa calidad de audio hizo que clásicos como Wind in Your Sail, After You My Friend, Falling Apart y May 16 sonaran con una fuerza increíble.
A mi parecer, fue uno de los mejores conciertos de punk del jueves, demostrando que Lagwagon sigue manteniendo intacta la esencia que los convirtió en una banda de culto dentro del género.
Temas destacados: Wind in Your Sail, After You My Friend, Falling Apart y May 16.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Uncle Acid & The Deadbeats
Dejando atrás la velocidad del punk, cruzamos gran parte del recinto para llegar al Valley Stage y ver a Uncle Acid & The Deadbeats. El cambio de ambiente fue inmediato. La banda británica, liderada por Kevin «K.R.» Starrs, transformó el escenario en una experiencia completamente distinta, con guitarras cargadas de fuzz, una iluminación tenue y una atmósfera oscura inspirada en el cine de terror de los años 70.
A diferencia de los conciertos anteriores, aquí no hubo grandes mosh pits ni una interacción constante con el público. La atención estaba completamente puesta en la música y en el ambiente que la banda conseguía crear. Fue uno de esos shows que se disfrutan escuchando cada detalle, dejándose llevar por el sonido y la puesta en escena.
Quizás eché de menos un poco más de contacto con la audiencia, pero musicalmente fue un concierto impecable. Ese contraste entre la intensidad del escenario y la tranquilidad del público hizo que la presentación tuviera una personalidad propia y demostrara la diversidad musical que ofrece Hellfest.
Temas destacados: I’ll Cut You Down, Death’s Door, Melody Lane y Slow Death.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Alice Cooper
El tiempo corría, la noche comenzaba a caer y llegaba uno de los conciertos más esperados del jueves: Alice Cooper. A sus 78 años, el padrino del shock rock volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los artistas más completos que se pueden ver sobre un escenario. No dejó ningún detalle al azar; cada canción tenía su propia puesta en escena, haciendo imposible apartar la vista del espectáculo.
Durante más de una hora desfilaron todos los elementos que han convertido sus conciertos en un clásico del rock: la guillotina, la enfermera demente, sangre falsa, cambios de vestuario, humor negro y una escenografía impecable. Más que un concierto, fue una auténtica obra de teatro acompañada por algunos de los himnos más importantes de su carrera.
Uno de los momentos que más me impresionó fue el solo de Anna Cara, quien demostró una técnica impecable y un sonido espectacular, llevándose una de las mayores ovaciones de la noche. La banda sonó precisa de principio a fin, respaldando a un Alice Cooper que, con una energía admirable, sigue dominando el escenario como pocos artistas de su generación.
A mi parecer, fue uno de los conciertos más completos del primer día de Hellfest, combinando a la perfección música, teatro y espectáculo.
Temas destacados: No More Mr. Nice Guy, I’m Eighteen, Poison, Feed My Frankenstein y School’s Out.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Kadavar
Después del espectáculo de Alice Cooper, cruzamos nuevamente hasta el Valley Stage para ver a Kadavar. El cambio de ambiente fue total. Pasamos de un show cargado de teatro y efectos visuales a una banda que deja que toda la atención recaiga en la música.
Los alemanes ofrecieron un concierto con un sonido impecable, donde las guitarras fueron las grandes protagonistas. Durante toda la presentación construyeron una atmósfera psicodélica que transportaba directamente al rock de los años 70, mezclando largos pasajes instrumentales con riffs pesados y un groove constante que terminó envolviendo por completo al público.
No fue un concierto de grandes mosh pits ni de constante interacción con la audiencia. Aquí la experiencia pasaba por cerrar los ojos, escuchar y dejarse llevar por la música. A mi parecer, ese fue justamente su mayor acierto. En un festival donde predominan la velocidad y la agresividad, Kadavar ofreció un respiro distinto, demostrando que Hellfest también tiene espacio para propuestas más clásicas y atmosféricas.
Temas destacados: I Just Want to Be a Sound, Doomsday Machine, Black Sun y All Our Thoughts.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.

Social Distortion
Ya caída la noche, llegaba el momento de cerrar la primera jornada con Social Distortion. Después de correr durante todo el día entre escenarios, terminar en la Warzone con una de las bandas más importantes del punk rock estadounidense era, simplemente, la mejor forma de acabar el jueves.
La banda apareció mientras sonaba «Rebel Rebel» de David Bowie por los altavoces y, segundos después, arrancó con Born to Kill, tema de su nuevo álbum. Desde ese instante quedó claro que no necesitaban grandes efectos para mantener al público completamente conectado. Bastaban las guitarras, la voz inconfundible de Mike Ness y un repertorio lleno de clásicos.
Uno de los momentos que más me llamó la atención fue cuando Mike Ness se tomó unos minutos para hablar con el público y disculparse por el comportamiento internacional de Estados Unidos, afirmando que no todos los estadounidenses piensan igual. Fue un momento muy sincero que recibió una gran ovación y reforzó ese vínculo que la banda mantuvo con la Warzone durante toda la presentación.
El sonido fue excelente de principio a fin y la banda sonó muy compacta. David Kalish, quien reemplaza a Jonny Wickersham en esta gira, hizo un gran trabajo en la guitarra, manteniendo intacto el sonido característico de Social Distortion.
Cuando comenzaron a sonar Mommy’s Little Monster, Ball and Chain, Story of My Life y Ring of Fire, prácticamente toda la Warzone cantaba junto a la banda. Ahí entendí por qué Social Distortion sigue siendo una referencia después de más de cuarenta años: no necesita reinventarse, solo subir al escenario y tocar.
Temas destacados: Born to Kill, Mommy’s Little Monster, Ball and Chain, Story of My Life y Ring of Fire.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en el canal oficial de ARTE Concert.
RESUMEN DIA JUEVES
El primer día de Hellfest 2026 fue una excelente muestra de la diversidad que ofrece el festival. Desde el stoner rock de Truckfighters, pasando por el punk melódico de Satanic Surfers y Lagwagon, el hardcore de Shelter y Social Distortion, hasta el espectáculo teatral de Alice Cooper, la jornada dejó claro que en Hellfest siempre hay espacio para distintos estilos dentro del rock y el metal.
Las altas temperaturas, que alcanzaron los 39 °C, marcaron gran parte del día, obligando a buscar constantemente puntos de hidratación y zonas de descanso como Hellfresh. Aun así, el público respondió con la misma intensidad en cada escenario, demostrando una energía que se mantendría durante todo el festival.
Más allá de los conciertos, el jueves también permitió descubrir el funcionamiento del recinto, recorrer sus diferentes escenarios y comprobar el alto nivel de organización que caracteriza a Hellfest. Fue una jornada para ubicarse, conocer el festival y comenzar una cobertura que, desde el primer día, ya prometía momentos difíciles de olvidar.
Viernes 19

Accept
El viernes comenzó fuerte con Accept sobre el Mainstage 1. A pleno sol y con el calor golpeando desde temprano, los alemanes demostraron que, después de más de cinco décadas de carrera, siguen siendo una de las grandes referencias del heavy metal clásico.
Desde el primer riff quedó claro que no iban a bajar la intensidad. Wolf Hoffmann volvió a ser el gran protagonista con una ejecución impecable y esos solos que llevan décadas marcando el sonido de Accept. La banda sonó extremadamente compacta, con un sonido potente y muy limpio que permitió disfrutar cada detalle del concierto.
Uno de los momentos más especiales llegó con Princess of the Dawn, cuando miles de personas acompañaron el ya clásico «oh, oh, oh», transformando el Mainstage en un enorme coro. Fue uno de esos instantes donde se entiende por qué Accept sigue convocando a varias generaciones de fanáticos.
A mi parecer, fue la mejor forma de comenzar el viernes: un concierto directo, sin pausas innecesarias y lleno de clásicos que mantuvieron al público completamente conectado de principio a fin.
Temas destacados: Metal Heart, Teutonic Terror, Restless and Wild, Princess of the Dawn, Fast as a Shark y Balls to the Wall.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Sepultura
El siguiente turno fue para Sepultura, que llegó a Hellfest como parte de su gira de despedida Celebrating Life Through Death. Ver a una de las bandas más importantes en la historia del metal sobre el Mainstage tenía un significado especial, y el público lo hizo sentir desde el primer minuto.
Con Derrick Green en la voz, Andreas Kisser en la guitarra, Paulo Jr. en el bajo y Greyson Nekrutman en la batería, la banda ofreció un concierto intenso, preciso y con una energía que no decayó en ningún momento. A pesar del intenso calor, los circle pits aparecieron desde las primeras canciones y el público respondió como si fuera uno de los últimos grandes encuentros con la banda.
Más que un concierto, se respiraba un ambiente de celebración. Después de más de cuarenta años de historia, Sepultura sigue demostrando por qué cambió el metal para siempre. Escuchar clásicos como Refuse/Resist, Territory, Arise, Kaiowas y Roots Bloody Roots fue recordar la influencia que han tenido sobre generaciones completas de músicos.
El público respondió de principio a fin, consciente de que probablemente era una de las últimas oportunidades para ver a Sepultura en Hellfest.
Temas destacados: Refuse/Resist, Territory, Arise, Kaiowas y Roots Bloody Roots.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Helloween
Con el sol comenzando a bajar, llegó el turno de Helloween. Los alemanes aterrizaron en Hellfest como parte de su 40 Years Anniversary Tour, una gira que celebra las cuatro décadas de historia de la banda con la formación Pumpkins United, reuniendo sobre el mismo escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen. Para cualquier fanático del power metal, era uno de los conciertos imperdibles del viernes.
La banda abrió con March of Time, desatando de inmediato la euforia del público. A partir de ese momento comenzó un recorrido por distintas etapas de la historia de Helloween, alternando las voces de Kiske y Deris con total naturalidad, mientras Kai Hansen aportaba toda su energía tanto en la guitarra como en la voz.
Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue el nivel vocal. Tanto Michael Kiske como Andi Deris sonaron impecables durante toda la presentación, respaldados por una banda extremadamente sólida. El público respondió cantando prácticamente cada estribillo, especialmente durante Future World, I Want Out, Eagle Fly Free y Dr. Stein, convirtiendo el Mainstage en un enorme coro.
La gira aniversario dejó claro por qué esta formación ha sido tan bien recibida por los fanáticos. Más de cuarenta años después de su formación, Helloween sigue ofreciendo un espectáculo de primer nivel y demostrando que continúa siendo una de las grandes referencias del power metal.
Temas destacados: March of Time, Future World, I Want Out, Eagle Fly Free, Dr. Stein y Keeper of the Seven Keys.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Opeth
Opeth llevó el Mainstage 2 por un camino completamente distinto al resto de la jornada. Sin grandes artificios, la banda sueca apostó por la calidad de sus composiciones y una ejecución impecable, alternando pasajes de gran intensidad con momentos mucho más melódicos y atmosféricos que mantuvieron al público completamente atento.
Al frente, Mikael Åkerfeldt volvió a combinar su característico humor con una interpretación vocal sobresaliente, alternando voces limpias y guturales con total naturalidad. Entre canción y canción, sus comentarios relajaban el ambiente antes de volver a sumergirse en las complejas composiciones que han convertido a Opeth en una referencia del metal progresivo.
La banda sonó extremadamente sólida durante toda la presentación. The Drapery Falls, The Grand Conjuration y el cierre con Deliverance fueron algunos de los momentos más celebrados, mientras que el baterista Waltteri Väyrynen volvió a destacar por una ejecución técnica y precisa que aporta una nueva energía al grupo sin perder su esencia.
Temas destacados: The Leper Affinity, Master’s Apprentices, The Grand Conjuration, The Drapery Falls y Deliverance.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Decapitated
Del Mainstage corrimos hasta el Altar Stage para ver a Decapitated, que llegó a Hellfest como parte de su 30th Anniversary Tour, celebrando tres décadas de una de las bandas más importantes del death metal técnico.
Desde que aparecieron sobre el escenario no hubo tiempo para respirar. La banda descargó un concierto brutal, con una precisión impresionante y un sonido demoledor de principio a fin. Rafał «Rasta» Piotrowski dominó el escenario con una interpretación intensa, mientras Wacław «Vogg» Kiełtyka volvió a demostrar por qué es considerado uno de los guitarristas más respetados del death metal moderno. Cada riff sonaba con una limpieza sorprendente, incluso en los pasajes más rápidos.
A diferencia de otros conciertos del festival, aquí prácticamente no hubo pausas ni discursos. La música habló por sí sola y el público respondió con mosh pits constantes durante toda la presentación. El Altar Stage volvió a convertirse en el punto de encuentro para quienes buscaban el lado más extremo de Hellfest.
Temas destacados: Earth Scar, Just a Cigarette, Cancer Culture, Iconoclast y Spheres of Madness.

Iron Maiden
Con la noche ya instalada sobre Clisson, llegaba el momento más esperado del viernes. Iron Maiden regresaba a Hellfest como parte de su Run For Your Lives World Tour, una gira que celebra los 50 años de la banda y que reúne un repertorio centrado en sus primeras décadas de historia. La expectación era enorme y el Mainstage 1 lucía completamente repleto mucho antes de que comenzara el concierto.
Como ya es tradición, «Doctor Doctor» de UFO comenzó a sonar por los altavoces mientras el público coreaba cada palabra. Luego llegó The Ides of March y, con las primeras luces del escenario, la banda apareció para abrir con Murders in the Rue Morgue, desatando una de las mayores ovaciones del festival.
Bruce Dickinson volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los mejores frontman del metal. No dejó de recorrer el escenario, interactuar con el público y dar vida a cada canción con esa energía que parece no disminuir con los años. A su lado, Steve Harris lideró la base de la banda con la misma intensidad de siempre, mientras Dave Murray, Adrian Smith y Janick Gers se repartían solos y armonías con una precisión impecable. Uno de los nombres que más curiosidad despertaba era Simon Dawson, encargado de reemplazar a Nicko McBrain en esta gira. Lejos de sentir el peso del desafío, respondió con una actuación sólida y perfectamente integrada al sonido de Iron Maiden.
La producción estuvo a la altura de la ocasión. Cambios de escenografía, proyecciones, la aparición de Eddie y un juego de luces espectacular acompañaron un recorrido por algunas de las canciones más emblemáticas de la banda. Uno de los momentos más emocionantes llegó con Fear of the Dark, cuando miles de personas cantaron la introducción al unísono, convirtiendo el Mainstage en un coro gigantesco.
Más que un simple concierto, fue una celebración de cinco décadas de historia. Se notaba en el público, donde convivían varias generaciones de fanáticos, todos cantando las mismas canciones como si el tiempo no hubiera pasado.
Temas destacados: Murders in the Rue Morgue, Phantom of the Opera, The Number of the Beast, Fear of the Dark, Hallowed Be Thy Name, Run to the Hills.

Sabaton
Con la noche completamente instalada sobre Clisson, el Mainstage 2 recibió a Sabaton, que llegó a Hellfest como parte de su gira European Summer 2026, presentando además varias canciones de su álbum Legends. Si había una banda capaz de cerrar el viernes con una producción a gran escala, era la liderada por Joakim Brodén.
El concierto comenzó con Ghost Division, desatando inmediatamente la respuesta del público. Como es habitual en Sabaton, la puesta en escena fue parte fundamental del espectáculo: un enorme tanque sobre el escenario, explosiones, fuego y un despliegue visual que acompañaba perfectamente cada canción. Sin embargo, más allá de la producción, lo que realmente sostenía el show era la conexión de la banda con la gente. Bastaba con ver a miles de personas cantando los estribillos para entender por qué siguen siendo uno de los nombres más importantes del power metal europeo.
Uno de los momentos más llamativos llegó durante I, Emperor, cuando un actor caracterizado como Napoleón apareció sobre el escenario mientras sonaba La Marsellesa, arrancando una enorme ovación del público francés. Fue uno de esos detalles que hicieron que el concierto tuviera una identidad propia dentro del festival.
El repertorio combinó himnos ya clásicos con material más reciente, manteniendo la intensidad de principio a fin. The Last Stand, Great War, Bismarck, Primo Victoria, Swedish Pagans y To Hell and Back fueron algunos de los momentos más celebrados de una presentación que mantuvo al Mainstage completamente entregado.
Temas destacados: Ghost Division, The Last Stand, Great War, Bismarck, Primo Victoria, Swedish Pagans y To Hell and Back.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

The Gathering
Ya pasada la medianoche llegaba uno de los conciertos más especiales de todo el viernes. The Gathering regresaba de manera excepcional con Anneke van Giersbergen como parte del Mandylion Anniversary Tour 2026, una gira que celebra los 30 años de uno de los discos más importantes del metal gótico. Solo por eso, el Temple Stage estaba completamente repleto.
Desde los primeros acordes quedó claro que no sería un concierto cualquiera. Anneke apareció sobre el escenario con una enorme sonrisa, visiblemente emocionada, mientras el público la recibía con una ovación que se prolongó varios minutos. La banda abrió un recorrido centrado en Mandylion, despertando inmediatamente la nostalgia de quienes llevaban años esperando volver a ver esta formación reunida.
La voz de Anneke sonó tan limpia y poderosa como siempre, transmitiendo la misma sensibilidad que convirtió a The Gathering en una banda de culto durante los años noventa. Más allá de la calidad musical, lo que más me llamó la atención fue el ambiente que se vivía en el Temple. Muchos asistentes simplemente cerraban los ojos y disfrutaban cada canción, como si por un momento el resto del festival hubiera desaparecido.
Canciones como In Motion #1, Leaves, On Most Surfaces (Inuït), Sand and Mercury y Strange Machines fueron recibidas con una emoción enorme por parte del público, que acompañó cada tema con largos aplausos y ovaciones.
Más que un concierto, fue un reencuentro entre una banda y sus seguidores. Se notaba en cada canción, en cada sonrisa sobre el escenario y en la reacción del público, consciente de que estaba presenciando un momento muy difícil de repetir.
Temas destacados: In Motion #1, Leaves, On Most Surfaces (Inuït), Sand and Mercury y Strange Machines.
RESUMEN VIERNES 19
El viernes elevó aún más el nivel de un festival que parecía no tener pausas. Fue una jornada marcada por el heavy metal clásico, el power metal y el metal extremo, con conciertos que reunieron a miles de personas en cada escenario y mantuvieron un ambiente de celebración desde el mediodía hasta el cierre.
Fue también un día cargado de momentos especiales. Sepultura continuó con su gira de despedida, ofreciendo una de las actuaciones más intensas del festival. Helloween reunió nuevamente sobre el escenario a Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen, permitiendo al público disfrutar de distintas etapas de la historia de la banda en un mismo concierto. A ello se sumó el esperado regreso de Anneke van Giersbergen al frente de The Gathering, uno de los momentos más emotivos de la jornada.
En medio de todo ello, Accept, Decapitated e Iron Maiden completaron un cartel de enorme nivel. El cierre de la banda británica confirmó por qué sigue siendo una de las mayores referencias del heavy metal, poniendo el broche de oro a un viernes que combinó historia, emoción y actuaciones memorables.
Al finalizar la jornada, Hellfest volvía a demostrar que su mayor fortaleza no está solo en reunir grandes nombres, sino en ofrecer encuentros únicos que difícilmente pueden vivirse en otro festival. Cada escenario aportó una identidad distinta y convirtió el segundo día en uno de los más completos de toda la edición.
Sabado 20

Crisix
El sol pegaba muy fuerte y el sábado comenzó con Crisix sobre el Mainstage 2. A esa hora el calor era sofocante, pero eso no impidió que cientos de personas comenzaran a reunirse frente al escenario para recibir a una de las bandas de thrash más queridas de España.
Desde el primer tema quedó claro que Crisix no había venido a guardarse nada. En apenas 40 minutos llenó el escenario de thrash y speed metal, con una conexión constante con el público que hizo olvidar por momentos las altas temperaturas.
Durante todo el concierto hubo wall of death, circle pits y stage diving prácticamente sin descanso. Más que buscar el show más técnico del día, los españoles transformaron su paso por Hellfest en una auténtica fiesta, demostrando que su mayor fortaleza sigue siendo la capacidad de conectar con la gente.
El humor entre los músicos, la velocidad de los riffs y la energía del público hicieron que la intensidad no bajara en ningún momento. Cuando terminaron, la sensación era que esos 40 minutos habían pasado demasiado rápido, dejando al público con ganas de mucho más.
Temas destacados: Bring ‘Em to the Pit, Get Out of My Head, Fast Music y Ultra Thrash.

Gaerea
Desde el Mainstage 2 nos fuimos al Temple Stage para ver a Gaerea, que llegó a Hellfest presentando su último álbum, Loss, un trabajo que forma parte de la gira con la que la banda portuguesa ha recorrido Europa durante 2026.
Fieles a su identidad, los músicos aparecieron con sus características máscaras y capuchas, dejando que toda la atención recayera en la música y en la atmósfera que fueron construyendo tema tras tema. El Temple Stage quedó completamente envuelto en una puesta en escena oscura, acompañada por una iluminación que encajaba perfectamente con el sonido de la banda.
Uno de los aspectos que más destacó fue la interpretación del vocalista Guilherme Henriques «Alpha», capaz de transmitir una enorme carga emocional sin perder la agresividad que caracteriza al grupo. El sonido también fue uno de los puntos altos del concierto, permitiendo apreciar cada detalle de las guitarras y las distintas capas que construyen el universo sonoro de Gaerea.
Aunque el festival estaba dominado por el thrash, el hardcore y el heavy metal clásico, Gaerea consiguió crear un ambiente completamente distinto. Durante varios momentos el público permanecía inmóvil, observando el escenario casi en silencio, para luego estallar en aplausos al terminar cada canción.

Temas destacados: LBRNTH, Nomad, Phoenix y Submerged.
Cro-Mags
Tras la cancelación de Cavalera debido al accidente sufrido por su autobús de gira y la baja de Tom Morello por una emergencia familiar, nos dirigimos hasta la Warzone para ver a una de las bandas más emblemáticas del hardcore neoyorquino: Cro-Mags.
Media hora antes del concierto ya se podía ver a Harley Flanagan sobre el escenario haciendo burpees, mientras alentaba al público que comenzaba a reunirse frente a la Warzone. La ansiedad por tocar era tanta que, unos 15 minutos antes del horario previsto, tomó el micrófono y preguntó: «¿Están listos?». El público respondió con un sí unánime y Harley remató: «¡Nosotros también… partamos!». Segundos después, el concierto comenzó antes de lo programado.
Con su clásica actitud desafiante, Harley apareció con camiseta de tirantes, gafas de sol y un cigarrillo, imponiendo presencia incluso antes de sonar el primer riff. Durante el concierto volvió a encender al público cuando gritó: «¡Quiero ver a todo el mundo intentar subir aquí! ¡Quiero hacer trabajar a seguridad!». Lo que siguió fueron constantes stage diving, mosh pits y una Warzone completamente desatada.
Entre canción y canción también agradeció el apoyo del público y destacó que el hardcore seguía más vivo que nunca. Clásicos como Hard Times, Street Justice, Malfunction y World Peace mantuvieron la intensidad de principio a fin, con un público que no dejó de moverse durante todo el concierto.
Temas destacados: Hard Times, Street Justice, Malfunction y World Peace.

Anthrax
Con el calor todavía golpeando con fuerza sobre Clisson, llegó el turno de Anthrax en el Mainstage 1. Los estadounidenses aterrizaron en Hellfest como parte de su gira europea de 2026 y, tras la cancelación de Cavalera, eran una de las bandas más esperadas por los fanáticos del thrash metal.
La banda abrió con Among the Living, desatando inmediatamente la respuesta del público. Desde ese momento no hubo espacio para bajar la intensidad. Joey Belladonna recorrió constantemente el escenario, alentando al público y demostrando que sigue manteniendo una voz sólida, mientras Scott Ian imponía presencia con esos riffs que llevan más de cuatro décadas marcando el sonido de Anthrax. A su lado, Frank Bello fue, como siempre, una fuente inagotable de energía, moviéndose de un lado a otro durante prácticamente todo el concierto.
Uno de los aspectos que más me llamó la atención fue la conexión de la banda con el público. Joey buscó constantemente que la gente participara, apuntando el micrófono hacia el Mainstage para que miles de personas cantaran junto a él. La respuesta fue inmediata y convirtió varios momentos del concierto en un enorme coro.
La banda mantuvo un ritmo muy alto de principio a fin, enlazando clásico tras clásico sin perder intensidad. Cuando comenzaron a sonar Madhouse, Caught in a Mosh, Indians y Antisocial, el público respondió con circle pits, puños en alto y miles de voces acompañando cada estribillo.
Temas destacados: Among the Living, Madhouse, Caught in a Mosh, Indians y Antisocial.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.
A Perfect Circle
Después del thrash de Anthrax, llegó uno de los cambios de ambiente más marcados de toda la jornada. A Perfect Circle apareció sobre el escenario al atardecer con una propuesta completamente distinta al frenesí que se había vivido durante toda la tarde.
Lo que ocurrió al comienzo del concierto fue simplemente mágico. Mientras la banda interpretaba las primeras canciones, un arcoíris apareció sobre el festival y permaneció visible durante al menos cuatro o cinco temas. Fue uno de esos momentos que difícilmente se pueden planificar y que terminaron convirtiéndose en uno de los recuerdos más especiales de todo Hellfest.
Definiría la actuación de A Perfect Circle en tres palabras: precisión, elegancia y atmósfera. Quizás el mayor desafío era tocar entre Anthrax y Megadeth, dos bandas de thrash con una energía completamente distinta. Sin embargo, eso nunca fue un problema. El público entendió rápidamente la propuesta y se dejó llevar por un concierto donde cada detalle estaba cuidadosamente ejecutado.
Maynard James Keenan volvió a demostrar el enorme nivel vocal que mantiene en directo, mientras Billy Howerdel fue uno de los grandes protagonistas de la presentación gracias a sus guitarras limpias, sus efectos y las atmósferas que construyó en temas como Judith, The Package, Weak and Powerless y The Outsider. A ellos se sumó Josh Freese, impecable en la batería, aportando la precisión y sensibilidad que caracterizan el sonido de la banda.
Aunque la actuación dividió opiniones entre quienes esperaban un espectáculo más intenso y quienes disfrutaron de una propuesta mucho más introspectiva, A Perfect Circle volvió a demostrar que no necesita grandes artificios para mantener al público completamente atento.
Temas destacados: Judith, The Package, Weak and Powerless y The Outsider.

Megadeth
La noche seguía avanzando y llegaba el turno de Megadeth sobre el Mainstage 2. La banda aterrizó en Hellfest como parte de su gira de despedida, haciendo que el concierto tuviera un significado especial para quienes crecieron escuchando a uno de los integrantes del Big Four del thrash metal.
Las luces se apagaron, comenzó a sonar Tipping Point como introducción y, apenas aparecieron los primeros acordes de Hangar 18, el público explotó. Fue un inicio perfecto, con un clásico que marcó inmediatamente el ritmo de una presentación donde prácticamente no hubo pausas.
Dave Mustaine se mostró muy concentrado durante todo el concierto, dejando que la música hablara por sí sola. A su lado, Teemu Mäntysaari volvió a demostrar por qué se ha ganado rápidamente el respeto de los seguidores de Megadeth. Su técnica, la limpieza de los solos y la naturalidad con la que interpreta temas tan complejos hicieron que, por momentos, fuera uno de los músicos más observados sobre el escenario.
La banda sonó extremadamente precisa de principio a fin. James LoMenzo aportó toda la solidez desde el bajo y Dirk Verbeuren volvió a confirmar por qué es uno de los bateristas más técnicos del metal actual, sosteniendo un repertorio exigente con una ejecución impecable.
Cuando llegaron Tornado of Souls, Symphony of Destruction, Peace Sells y el cierre con Holy Wars… The Punishment Due, el Mainstage 2 terminó completamente entregado. Fue uno de esos conciertos donde bastó con dejar hablar a las canciones para recordar por qué Megadeth ocupa un lugar tan importante en la historia del thrash metal.
Temas destacados: Hangar 18, Tornado of Souls, Symphony of Destruction, Peace Sells y Holy Wars… The Punishment Due.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert. ARTE Concert

Limp Bizkit
La noche del sábado continuó con Limp Bizkit, uno de los conciertos que reunió a más público de todo el festival. Bastaba mirar hacia atrás para ver una imagen poco habitual: adolescentes, adultos y personas de más de 60 años compartían el mismo espacio, todos esperando escuchar los clásicos de una banda que ha marcado a distintas generaciones.
Con Fred Durst al frente y Wes Borland sorprendiendo una vez más con una de sus características caracterizaciones, la banda ofreció un concierto donde el público fue protagonista de principio a fin. Más que los mosh pits, lo que predominaba era la gente cantando, saltando y disfrutando cada canción.
Uno de los músicos que más destacó fue Wes Borland. Su presencia sobre el escenario, su sonido y la facilidad con la que pasa de riffs pesados a pasajes más melódicos volvieron a demostrar por qué sigue siendo una pieza fundamental dentro de Limp Bizkit.
Durante el concierto aparecieron distintos personajes sobre el escenario que interactuaban con la banda, aportando un componente teatral al espectáculo.
El repertorio estuvo cargado de clásicos como Nookie, Rollin’ (Air Raid Vehicle), Take a Look Around y Behind Blue Eyes, todos coreados por un Mainstage completamente entregado.
Temas destacados: Faith, Break Stuff, Nookie, Rollin’ (Air Raid Vehicle), Take a Look Around y Behind Blue

Eyes.
Deicide
Después del ambiente festivo del Mainstage, volvimos al Altar Stage para ver a Deicide, una de las bandas más esperadas por los fanáticos del death metal. Liderados por Glen Benton, los estadounidenses ofrecieron un concierto brutal, con una ejecución precisa y un sonido impecable de principio a fin.
La banda combinó clásicos con temas de Banished by Sin (2024), manteniendo la intensidad durante toda la presentación. Desde el primer minuto quedó claro que no habría pausas ni concesiones. Cada canción era recibida con nuevos mosh pits y una respuesta constante del público, que llenó el Altar Stage durante todo el concierto.
Personalmente, creo que fue uno de los mejores shows que vimos en este escenario durante todo el festival. La banda sonó extremadamente sólida y demostró por qué, después de más de 35 años de carrera, sigue ocupando un lugar importante dentro del death metal.
Entre los momentos más destacados estuvieron Once Upon the Cross, Dead by Dawn, Sacrificial Suicide y Lunatic of God’s Creation, temas que desataron la mayor euforia entre los seguidores del género.
Temas destacados: Once Upon the Cross, Dead by Dawn, Sacrificial Suicide y Lunatic of God’s Creation.
Lionheart
Lionheart volvió a convertir la Warzone en un enorme mosh pit con una presentación directa, sin pausas y completamente fiel a su estilo. Mientras el sol comenzaba a caer sobre Clisson, la banda californiana descargó una sucesión de riffs pesados y breakdowns que encontraron respuesta inmediata entre los asistentes.
Uno de los detalles más llamativos fue la actitud de Rob Watson entre canciones. Lejos de mantener un discurso agresivo, conversó y bromeó con el público con absoluta naturalidad, generando un contraste muy particular con la contundencia de la música. Esa cercanía terminó siendo parte importante del ambiente que se vivió durante toda la presentación.
Temas como Welcome to the West Coast desataron los momentos más intensos del concierto, con circle pits, two-step y crowd surfing prácticamente de principio a fin. Lionheart no intentó reinventar su propuesta; hizo exactamente lo que mejor sabe hacer: ofrecer un concierto de hardcore contundente y honesto que dejó satisfechos a quienes llegaron hasta la Warzone.
Temas destacados: LHHC, Welcome to the West Coast III, Valley of Death, Hail Mary y Love Don’t Live Here.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Hatebreed
Como cabeza de cartel de la Warzone, Hatebreed fue el encargado de cerrar el sábado con una descarga de hardcore que no dio respiro durante toda la hora de concierto. Desde el primer tema, el escenario se transformó en un enorme pit, con circle pits, wall of death y crowd surfing prácticamente sin pausa.
En medio del concierto, Jamey Jasta recordó que Hatebreed era la banda que más veces se había presentado en la historia de Hellfest, una afirmación que fue recibida con una enorme ovación por parte del público y que reflejó la estrecha relación que la banda ha construido con el festival a lo largo de los años.
La conexión con el público fue constante. Jasta no dejó de recorrer el escenario alentando a la gente, mientras Wayne Lozinak y Frank Novinec descargaban riffs compactos y muy definidos. Detrás de ellos, Matt Bachand y Matt Byrne construían una base rítmica demoledora que sostuvo la intensidad de principio a fin.
A esas alturas del festival todavía quedaban fuerzas para seguir levantando pits y lanzarse sobre el público. Ver la Warzone completamente llena, respondiendo con la misma energía desde el primer hasta el último tema, fue la mejor forma de cerrar una jornada marcada por el hardcore, el thrash y el metal extremo.
Temas destacados: Live for This, Destroy Everything, Proven, This Is Now e I Will Be Heard.
Revive el concierto: La presentación está disponible en ARTE Concert.
Resumen del sábado
El sábado fue, probablemente, la jornada más diversa de todo Hellfest 2026. Desde las primeras horas del día, el festival ofreció un recorrido por estilos muy distintos, pasando por el thrash, el black metal, el hardcore, el rock alternativo y el nu metal, demostrando una vez más la amplitud de su cartel.
Fue un día marcado por actuaciones que quedarán en la memoria de muchos asistentes. El regreso de Cro-Mags a Hellfest, la contundencia de Anthrax, la atmósfera creada por A Perfect Circle, la potencia de Megadeth, la energía de Limp Bizkit y las intensas presentaciones de Hatebreed y Lionheart mantuvieron al público en constante movimiento, mientras Gaerea y Crisix confirmaban el gran momento que atraviesan dentro de la escena metalera.
A medida que avanzaba la jornada, el recinto volvió a llenarse por completo, dejando imágenes de escenarios repletos y miles de personas recorriendo el festival entre un concierto y otro. Después de tres días de música, el cansancio comenzaba a hacerse sentir, pero el ambiente seguía siendo el mismo: una comunidad reunida por la pasión por el rock y el metal, disfrutando cada presentación como si fuera la primera.
Con el sábado llegando a su fin, la sensación era clara: Hellfest seguía superándose concierto tras concierto. Lo que hasta ese momento parecía el punto más alto del festival aún guardaba una última jornada repleta de nombres históricos y despedidas inolvidables.
Domingo 21
El domingo amaneció con el día más caluroso de todo el festival. Las temperaturas rozaban los 40 °C, haciendo honor al nombre de Hellfest. El calor fue tema de conversación durante toda la jornada, tanto entre el público como entre los propios músicos.
La organización adaptó parte del funcionamiento del festival para enfrentar las altas temperaturas. Había puntos de hidratación repartidos por todo el recinto, personas recorriendo los escenarios entregando agua, cortinas de agua para refrescarse y nuevas zonas de sombra donde los asistentes buscaban un respiro entre concierto y concierto. Incluso la venta de alcohol fue restringida, manteniéndose únicamente la cerveza en formato pequeño.
Musicalmente, el domingo estuvo marcado por una fuerte presencia de bandas ligadas a la escena hardcore californiana, convirtiéndose en una jornada donde la energía del punk y el hardcore fueron protagonistas desde

las primeras horas de la tarde.
Pennywise
Con temperaturas cercanas a los 40 °C, Pennywise salió al escenario dispuesto a desafiar el intenso calor que marcó toda la jornada del domingo. Los californianos comenzaron con Peaceful Day, desatando desde el primer minuto los circle pits y el crowd surfing frente al escenario.
El calor fue un tema constante durante toda la presentación. Jim Lindberg aprovechó varios momentos para agradecer al público por acompañarlos pese a las altas temperaturas e incluso dedicó Same Old Story a todos los padres presentes por celebrarse ese día el Día del Padre.
Uno de los músicos que más conectó con el público fue Fletcher Dragge. Su participación fue constante durante todo el concierto, interactuando con los asistentes y aportando toda la energía característica de la banda. Sus riffs en temas como Same Old Story y Fuck Authority fueron de los momentos más celebrados de la presentación.
Antes de interpretar Fuck Authority, Fletcher Dragge lanzó un claro «Fuck Trump!», una frase que fue respondida con aplausos y gritos por gran parte del público antes de que la banda arrancara uno de los himnos más reconocidos de su repertorio.
Entre canción y canción, Jim Lindberg volvió a agradecer al público por el esfuerzo de soportar las altas temperaturas, mientras frente al escenario los circle pits y el crowd surfing no se detuvieron en ningún momento.
La banda además confirmó que volverá a presentarse en Chile, una noticia que fue muy bien recibida por los seguidores sudamericanos.
Temas destacados: Peaceful Day, Same Old Story, My Own Country, Fuck Authority, Pennywise, Bro Hymn y Do What You Want (versión de Bad Religion)

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Circle Jerks
Con casi 40 °C sobre la Warzone, Circle Jerks volvió a demostrar por qué sigue siendo una de las bandas más influyentes del hardcore punk. «Deny Everything» abrió el concierto y bastaron unos pocos segundos para que aparecieran los primeros circle pits, marcando el ritmo de una presentación intensa desde el inicio.
Más allá de la velocidad y la energía del concierto, uno de los momentos más recordados llegó antes de interpretar Moral Majority. Keith Morris se dirigió al público para hablar sobre el nacionalismo cristiano blanco en Estados Unidos y recordó el contexto en que escribió esa canción hace más de cuarenta años, señalando que su mensaje sigue siendo tan vigente como entonces. El silencio con el que el público escuchó sus palabras contrastó con la intensidad que volvió a desatarse apenas comenzó el siguiente tema.
Mientras Keith Morris concentraba toda la atención con sus intervenciones entre canciones, Greg Hetson mantenía la intensidad del concierto con su inconfundible Gibson SG, descargando riffs rápidos y precisos durante toda la presentación. Resultaba inevitable pensar que, después de más de 45 años de trayectoria, Circle Jerks siga conservando la velocidad, la actitud y la energía que ayudaron a definir el hardcore californiano.
Temas destacados: Deny Everything, Letter Bomb, Back Against the Wall, Beverly Hills, When the Shit Hits the Fan y Moral Majority.

Six Feet Under
Six Feet Under llegaba al Altar Stage con una expectación especial, marcada por el reencuentro entre Chris Barnes y Jack Owen, dos músicos fundamentales en la historia del death metal estadounidense y protagonistas de la primera etapa de Cannibal Corpse. Esa reunión aportó un aire de nostalgia que se hizo sentir desde los primeros minutos del concierto, mientras la banda repasaba un repertorio centrado en sus temas más representativos.
La actuación destacó por la solidez de la banda y por la evidente química entre sus integrantes. Sin recurrir a grandes artificios, Six Feet Under ofreció un concierto directo, con un sonido compacto y una ejecución que mantuvo la intensidad durante toda la presentación.
Uno de los momentos más celebrados llegó con Hammer Smashed Face, el clásico de Cannibal Corpse, que transformó el Altar Stage en un enorme mosh pit y desató una de las mayores ovaciones del concierto.
Para los lectores de DarkNoise Magazine, hay una noticia especialmente interesante: Six Feet Under visitará Chile por primera vez el próximo 25 de octubre de 2026, cuando se presente en el Teatro Cariola de Santiago.
Temas destacados: Hammer Smashed Face, Silent Violence, Lycanthropy, Victim of the Paranoid y The Noose.

Rise Against
Rise Against era uno de los conciertos más esperados del domingo, y desde el primer tema quedó claro que la banda llegaba con la intención de mantener la intensidad que había marcado toda la jornada. Liderados por Tim McIlrath, los estadounidenses ofrecieron una actuación donde la potencia de sus canciones y el mensaje que las acompaña estuvieron presentes de principio a fin.
Uno de los momentos más llamativos llegó durante Ready to Fall, cuando Tim McIlrath tomó un megáfono para interpretar parte de la canción, una imagen que ya se ha convertido en uno de los sellos de los conciertos de Rise Against y que reforzó el carácter combativo de la presentación. Al finalizar el tema, bajó a la primera fila para seguir cantando junto al público, protagonizando uno de los momentos de mayor conexión con los asistentes durante todo el concierto.
La banda sonó muy compacta. Zach Blair destacó con un trabajo preciso en la guitarra, especialmente en Prayer of the Refugee, Satellite y Give It All, mientras Joe Principe fue una fuente inagotable de energía, recorriendo el escenario constantemente e interactuando con el público. Junto al baterista Brandon Barnes, mantuvieron un ritmo que apenas dio espacio para bajar la intensidad.
Los circle pits aparecieron una y otra vez en el centro de la explanada durante clásicos como Prayer of the Refugee, Savior, Give It All y Satellite, mientras que en las primeras filas el crowd surfing fue constante durante gran parte del concierto. Pese a las altas temperaturas que marcaron toda la jornada, el público respondió con la misma energía desde el inicio hasta el último tema.
Temas destacados: Prayer of the Refugee, Savior, Ready to Fall, Give It All y Satellite.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Corrosion of Conformity
A las 18:40, Corrosion of Conformity subió al Valley Stage con una propuesta completamente distinta a la de las bandas que habíamos visto durante la tarde. Sin recurrir a una gran producción ni a efectos especiales, los estadounidenses construyeron el concierto sobre riffs pesados, mucho groove y un sonido que llenó el escenario desde el primer tema.
Con Pepper Keenan al frente, la banda sonó muy compacta. Su voz rasposa y su trabajo en la guitarra marcaron el carácter de una presentación donde cada canción avanzaba con naturalidad, mientras Woody Weatherman aportaba ese sonido que ha acompañado a Corrosion of Conformity durante gran parte de su trayectoria.
En una jornada cargada de hardcore, punk y metal extremo, el concierto ofreció un cambio de ritmo que el público del Valley recibió muy bien. Sin grandes discursos ni pausas, la banda dejó que las canciones hablaran por sí solas, apoyándose en la experiencia acumulada durante más de cuatro décadas de carrera.
Los momentos de mayor reacción llegaron con Albatross, Clean My Wounds, Who’s Got the Fire y Vote With a Bullet, que mantuvieron al público conectado de principio a fin.
Temas destacados: Albatross, Clean My Wounds, Who’s Got the Fire y Vote With a Bullet.

Agnostic Front
Con más de 40 años de trayectoria, Agnostic Front volvió a la Warzone para ofrecer uno de los conciertos de hardcore más intensos del domingo. La expectación era evidente desde antes de que comenzara la presentación, con un público que respondió desde el primer minuto y convirtió el escenario en un constante ir y venir de circle pits, stage diving y crowd surfing.
Uno de los grandes protagonistas fue Vinnie Stigma, que recorrió el escenario constantemente, animando al público y tocando con la misma pasión de siempre. A su lado, Roger Miret no dejó de interactuar con los asistentes, alentando los pits y consiguiendo que buena parte del público coreara cada estribillo pese a los casi 40 °C que seguían marcando la tarde.
La base rítmica formada por Mike Gallo y Pokey Mo sostuvo con firmeza toda la presentación, mientras el repertorio repasó algunos de los himnos más importantes de la banda. Sin necesidad de reinventarse, Agnostic Front volvió a ofrecer un concierto directo, intenso y fiel a la esencia del hardcore neoyorquino.
Temas destacados: For My Family, Gotta Go, Victim in Pain, My Life My Way y Blitzkrieg Bop.
The Adicts
La Warzone cambió por completo de ambiente cuando comenzó a sonar «Title Music from A Clockwork Orange». Uno a uno fueron apareciendo los integrantes de The Adicts con sus inconfundibles trajes blancos, bombines negros y el característico maquillaje de Keith «Monkey» Warren. Bastaron los primeros acordes de Let’s Go para que el público explotara y la fiesta comenzara de inmediato.
El ambiente tenía un aire especial. No era solo otro concierto de Hellfest; era la oportunidad de ver a una de las bandas más emblemáticas del punk británico en plena gira de despedida «Adios Amigos Tour». Esa sensación estuvo presente durante toda la actuación y el público respondió como si quisiera disfrutar cada minuto del espectáculo.
Si algo distingue a The Adicts, además de sus canciones, es la puesta en escena. Durante todo el concierto no dejaron de aparecer confeti, serpentinas, cartas de baraja, corazones y enormes balones recorriendo la multitud, convirtiendo la presentación en un auténtico espectáculo visual donde siempre estaba ocurriendo algo sobre el escenario.
A sus 67 años, Keith «Monkey» Warren volvió a demostrar un carisma inagotable. No dejó de recorrer el escenario, interactuar con el público y mantener la atención de los asistentes durante toda la presentación.
Si tuviera que definir este concierto, diría que no fue solo una presentación de punk: fue una gran fiesta. Un espectáculo donde la música, el humor y la teatralidad se mezclaron de forma natural, haciendo que durante poco más de una hora la Warzone se transformara en una celebración colectiva. Salías con una sonrisa en la cara y con la sensación de haber visto despedirse a una banda que dejó una huella imborrable en la historia del punk.
Temas destacados: Let’s Go, Viva la Revolution, Bad Boy, Chinese Takeaway y Joker in the Pack.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.

Down
Y para poner el broche de oro a uno de los mejores festivales de Europa, no podía haber mejor elección que Down. Ver reunidos sobre un mismo escenario a Phil Anselmo, Pepper Keenan, Kirk Windstein, Jimmy Bower y Pat Bruders sigue siendo un privilegio para cualquier amante del sludge, el doom y el metal sureño. Más que un concierto, la sensación era la de asistir a una reunión entre viejos amigos, en un escenario que siempre ha tenido una conexión especial con la banda.
Desde el primer minuto, Phil Anselmo se mostró relajado y cercano. Descalzo sobre una alfombra, dejó que cada integrante tuviera su propio protagonismo mientras guiaba el concierto con una voz sólida. A su alrededor, Pepper Keenan y Kirk Windstein construyeron un muro de sonido con riffs pesados y esa mezcla de blues, doom y sludge que define la identidad de Down.
El repertorio repasó algunos de los temas más celebrados de la banda, como Swan Song, Rehab, Stone the Crow y Eyes of the South, mientras miles de personas acompañaban cada estribillo balanceándose al ritmo de los riffs en una atmósfera que por momentos parecía casi ritual.
El momento más especial llegó con Bury Me in Smoke. Como ya es tradición, el escenario comenzó a llenarse de músicos invitados que habían participado durante la jornada en el Valley Stage. Entre ellos aparecieron Woody Weatherman, Sammy Duet y Ben Falgoust, mientras los integrantes de Down compartían abrazos, brindis y sonrisas para cerrar el festival con una gran celebración entre amigos, un final que resumió perfectamente el espíritu de Hellfest.
Temas destacados: Swan Song, Rehab, Stone the Crow, Eyes of the South y Bury Me in Smoke.
Revive el concierto: La presentación completa está disponible en ARTE Concert.
Resumen domingo
El domingo fue, probablemente, la jornada más intensa que vivimos en Hellfest 2026. El calor rozó los 40 °C, poniendo a prueba tanto a las bandas como al público, pero en ningún momento consiguió bajar la energía de un festival que mantuvo el mismo nivel desde el mediodía hasta la madrugada.
Fue un día marcado por el hardcore, el punk y el metal más pesado. Pennywise, Circle Jerks, Agnostic Front, The Adicts y Rise Against transformaron la Warzone en un escenario donde los circle pits, el crowd surfing y el stage diving fueron constantes durante toda la jornada. Al mismo tiempo, escenarios como el Valley y el Altar ofrecieron propuestas tan distintas como Corrosion of Conformity, Six Feet Under y Down, demostrando la diversidad musical que caracteriza a Hellfest.
El cierre con Down resumió perfectamente el espíritu del festival: músicos compartiendo escenario, compañerismo y miles de personas disfrutando de la música hasta el último acorde. Tras cuatro días recorriendo escenarios, fotografiando bandas y viviendo cada concierto desde la primera fila, el domingo dejó la sensación de haber asistido a una edición que volvió a confirmar por qué Hellfest sigue siendo uno de los festivales más importantes del mundo para los amantes del rock y el metal.
Resumen del festival
Después de cuatro días recorriendo Hellfest 2026, la conclusión resulta inevitable: no se trata únicamente de un festival de música, sino de una experiencia pensada hasta el más mínimo detalle. Todo está diseñado para que, desde el momento en que llegas a Clisson, solo tengas que preocuparte de una cosa: disfrutar de la música.
La organización volvió a estar a la altura de su prestigio. La conexión mediante trenes especiales desde Nantes, la señalización, los accesos, los puntos de hidratación, la amplia oferta gastronómica y una infraestructura permanente construida especialmente para el festival hacen que un evento que reúne a decenas de miles de personas funcione con una fluidez admirable. Son esos pequeños detalles los que terminan marcando la diferencia y permiten que la experiencia sea cómoda incluso en jornadas tan exigentes como las que vivimos este año, con temperaturas cercanas a los 40 °C.

Sin embargo, Hellfest va mucho más allá de su logística. Sus escenarios, la decoración del recinto, las esculturas monumentales, las zonas temáticas y el ambiente que se genera entre los asistentes convierten cada recorrido en parte del espectáculo. Durante cuatro días conviven personas de todas las edades y nacionalidades unidas por una misma pasión, creando un ambiente de respeto y camaradería que se percibe en cada rincón del festival.
Musicalmente, la edición 2026 volvió a demostrar por qué Hellfest ocupa un lugar privilegiado dentro del circuito internacional. Durante nuestra cobertura asistimos a 36 conciertos, siendo testigos de algunos de los momentos más especiales del festival: el emotivo homenaje a Ozzy Osbourne, la gira de despedida de Sepultura, el «Adios Amigos Tour» de The Adicts, la reunión de Michael Kiske, Andi Deris y Kai Hansen con Helloween, el regreso de Anneke van Giersbergen junto a The Gathering y el homenaje a Motörhead encabezado por Mikkey Dee. Al mismo tiempo, el punk y el hardcore tuvieron un protagonismo absoluto con actuaciones memorables de Satanic Surfers, Shelter, Lagwagon, Social Distortion, Cro-Mags, Agnostic Front, Circle Jerks, Pennywise, Rise Against y Hatebreed, demostrando que Hellfest no es solo un referente para el metal, sino también uno de los grandes encuentros mundiales para la escena punk y hardcore.

Uno de los aspectos que más llama la atención es la convivencia entre generaciones. En un mismo día es posible ver a bandas que llevan más de cuarenta o cincuenta años sobre los escenarios compartiendo cartel con grupos que representan el presente y el futuro de la música pesada. Esa combinación mantiene vivo el festival y permite que cada edición tenga una identidad propia.
Al abandonar Clisson queda una sensación difícil de explicar. No es solo el recuerdo de los conciertos, sino la impresión de haber formado parte de una comunidad que durante cuatro días comparte una misma pasión. Hellfest no solo reúne a algunas de las mejores bandas del mundo; consigue crear una experiencia que hace que miles de personas quieran volver año tras año. Después de vivir esta edición, resulta fácil entender por qué sigue siendo uno de los festivales de rock, metal, punk y hardcore más importantes del mundo.
Reportaje por: Maximiliano Nef
Fotografias :@maxnef.photo
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